lunes, 9 de febrero de 2026

La estupidez humana no tiene límites, por Paco Vega

 


La estupidez humana no tiene límites. Que se lo pregunten a los Argentinos, que ahora beben lágrimas de amargura con Milei

Que se lo pregunten a los estadounidenses de Trump, que ajusticia a inocentes a diario, por acción o por omisión. Un pueblo que acabará en una guerra civil, la tercera guerra mundial o las dos cosas...

De Italia no sabemos nada porque los medios lo tienen censurado desde que gobierna allí la extrema derecha de Giorgia Meloni. No en  vano los grandes medios españoles, de titularidad italiana, se tientan la ropa antes de abrir la boca en contra del gobierno italiano.

Pensamos ingenuamente que, después de Franco, Hitler o Musolini, habríamos aprendido algo, pero es evidente que nadie escarmienta en cabeza ajena, yo diría que ni siquiera en la propia. 

Los que hasta hace poco no votaban ni pensaban, refugiados casi siempre en el fútbol  u otros entretenimientos, ahora adoran a los que van a arruinarles la vida. Aplauden a los que están a  favor de la congelación salarial y el aplazamiento de la edad de jubilación. Abrazan a los que votan en contra de la subida de las pensiones. Vitorean a los que  están en contra del matrimonio gay y  odian a los homosexuales. Sonríen entusiastas la subida en las urnas de los que desprecian las leyes de dependencia porque dicen que son paguitas. 

Cuando está gente esté gobernando empezarán a caer lágrimas de arrepentidos, pero ya será tarde...

Los derechos adquiridos pueden perderse como se han perdido en Argentina, de la noche a la mañana. Ahora es demasiado tarde para lamentarse. 

Los que pierdan los derechos y hasta la vida se reirán luego de su propia estupidez o, como suele suceder, le echarán las culpas a otros...

Esto no es fútbol, es política y se paga con la vida...

Luego comeremos patria, banderas e insultos homófobos, mientras los charlatanes que se han forrado contando mentiras durante estos años se descojonarán en nuestra cara.

Esta gente gobierna para los ricos y solo para los ricos, pero para gobernar necesitan el voto de los pobres tontos y de eso se ocupan los charlatanes de medios y redes. 

En fin, lo dicho, la estupidez humana no tiene límites.

Verás lo que nos vamos a reír todos...


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