lunes, 18 de mayo de 2026

Al andar se hace camino, y al volver la vista atrás queda una senda de la que sentirse orgullosos.

 


No sé en qué terminará todo esto, pero teniendo en cuenta los “monstruos” a los que nos enfrentábamos —el económico y el administrativo—, creo que TOD@S los que, de una u otra forma, participamos en esta lucha debemos sentirnos orgullosos del trabajo realizado.

Sabía que nos lo iban a poner difícil, pero nunca imaginé que tanto. Aun así, y con todo en contra, conseguimos en apenas unos meses darle la vuelta a gran parte del monstruo administrativo. Queda una parte que puede dar el hachazo en cualquier momento; veremos si se atreve con un año electoral a la vuelta de la esquina.
El monstruo económico sigue ahí, moviendo sus tentáculos en la oscuridad. Es un animal insaciable y de muy mal perder. Luego quedan los tribunales… No hay más preguntas, señoría.
La Atalaya y todos los barrios de Guía y Gáldar deben empoderarse, o “los monstruos” acabarán devorándonos. Algunos pondrán una sonrisa entre mordisco y mordisco, pero devorados al fin y al cabo. Que nadie se engañe: el poder real es el económico, no el político. Los políticos son simples marionetas, y en esta aventura que me ha tocado vivir lo he notado como nunca.
Pero sí… al andar se hace camino, y al volver la vista atrás queda una senda de la que sentirse orgullosos. 

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