domingo, 7 de agosto de 2016

ANÁLISIS POLÍTICO PARA TORPES, por Paco Vega.-

Hasta el momento en esta corta democracia española quien ganaba las elecciones tenía “la obligación” de formar gobierno. Para ello -cuando no disponía de mayoría absoluta- intentaba negociar acuerdos de investidura o gobierno (incluso hablando catalán en la intimidad). Pero era siempre “el ganador” el que debía tomar la iniciativa y “trabarjarse” los apoyos necesarios. En esta ocasión parece ser que las cosas han cambiado y deben ser los demás (los perdedores) los que tienen que “facilitar” el gobierno del ganador, sin que este último se despeine.

Así las cosas, tenemos a un PP ganador exigiendo a los demás el apoyo necesario para su investidura “por el bien de España”, mientras se relame ante la posibilidad de un más que probable tsunami abstencionista en unas hipotéticas próximas elecciones que le coloque al borde de la mayoría absoluta. Aquí debo explicar que, teniendo sobradamente contrastado el suelo fijo de voto que tiene el PP, es decir, los ciudadanos que pase lo que pase les van a votar, y que siempre votan, es de suponer que con una mayor abstención sacarían mayor número de escaños. Por otra parte, el PP está instalado en el “cuanto peor mejor”, y que ni la mayor corrupción de la historia de España -hoy presente en multitud de procesos judiciales en los que se encuentra incurso el propio partido-, ni el destrozo laboral que ha perpetrado contra la clase trabajadora, ni el educativo, ni el sanitario, ni el social le pasen factura electoral. Por lo que nos encontramos con un PP crecido ante la indolencia nacional de un pueblo que se traga todo lo que los grandes medios vomitan, sea verdad o mentira (lo han dicho en la tele, o en la radio, o en la prensa…). Ya no voy a entrar en la guerra informativa en la que los medios públicos (TVE y RNE) son utilizados como medios de propaganda del partido -incluidas tertulias televisivas sin contraste de opiniones, todos a una “como Fueteovejuna”-, ni en los medios privados que “bajo cheque” atacan y defienden -según la ocasión- cual “perros de prensa” del buen amo que los alimenta. La idiotez no tiene cura y el único remedio es la lectura, pero a pesar de la multitud de medios y facilidades para acceder a la información, a la buena información, la búsqueda de la verdad se hace cada vez más difícil, en la que algunos medios de comunicación -los mayoritarios especialmente- se han vuelto mercenarios del mejor postor. Dignidad, coherencia, profesionalidad? Eso qué es? El cuarto poder se deshace también...


Por otra parte tenemos a un PSOE con los peores resultados de su historia en un quiero y no puedo. “Susto o muerte” me parece poco para describir la situación. A Pedro Sánchez le espera “la guillotina” si no gobierna y su propio partido no le deja gobernar. Los números cuadran para conseguirlo, pero debe ser con Unidos Podemos, y en la Ejecutiva Nacional y los viejos generales del socialismo no quieren ni oír hablar de ellos porque no les dejaran seguir siendo la muletilla del IBEX-35 y sus suculentas puertas giratorias o porque temen ser fagocitados por la nueva izquierda. Sólo rezan y desean que Rajoy pueda conseguir los apoyos para su investidura sin su abstención -cosa bastante improbable- y así salvar la cara ante su electorado. Tampoco quieren dejar sólo en la oposición a Unidos Podemos porque sería nefasto para ellos.

Unidos Podemos sigue digiriendo unos resultados electorales inauditos, según las encuestas previas. No es digerible que se equivoquen todas las encuestas de forma tan contundente. Algo ha debido pasar, no sólo la abstención de sus votantes, pero ante la falta de pruebas claras de lo sucedido les supongo velando armas ante una nueva cita electoral. Supongo que una de las cuestiones a tener en cuenta ante la próxima cita electoral será “ni una sola mesa electoral sin interventor”, por lo que pueda pasar... También planifican su estrategia ante el panorama turbio que se les ofrece. Quieren un pacto con Psoe, a pesar de que se sabe que tendrían que ceder en sus políticas más allá de lo decente, pero aún así están dispuestos a arriesgar con tal de que no siga gobernando “esta derecha” que amenaza con seguir destrozando lo poco que queda de país y de derechos laborales.

Ciudadanos, un partido de derechas disfrazado de centro, hecho a medida, alimentado e inflado para recoger los votos que caigan del putrefacto cesto de la corrupción del PP (algunos ya no les pueden votar ni con la mano en la nariz), loco por pactar con el PP para acariciar los ansiados sillones que les criticaron a otros (ya lo demostraron en la composición de La Mesa del Congreso), pero presos de sus compromisos electorales de no hacer presidente a Rajoy. Ya sabrán ellos como “endulzarla” para “metérnosla”…

Y para Canarias “dos huevos duros”, con un Pedro Quevedo (NC) que dice que sólo se ha comprometido a apoyar la hipotética candidatura de Pedro Sánchez, para el PP dice NO (veremos acontecimientos), y una Ana Oramas (CC), que se botó a los brazos del PP al día siguiente de las elecciones sin comprobar si había “agua en la piscina”, motivada seguramente por la hipotética y deseada “patada en el culo” que podrían darle a Psoe en el Gobierno Canario para pactar con su queridísimo PP (el mismo PP que trata a los canarios con la histórica displicencia colonial), y que ahora anda reculando y matizando ante lo incierto del panorama.

Veremos por tanto que nos depara este incierto “potaje electoral” poco frecuente para los acostumbrados al bipartidismo tradicional. Desconozco si el problema es que ahora no tenemos políticos de valía o que nunca los hemos tenido y que yo me estoy enterando ahora.

Algunos empezamos a abrir los ojos políticos un poco tarde. Por eso lo del título de este texto que un servidor expone desde su torpeza...

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