lunes, 1 de mayo de 2017

Una moción sin opción que obligará a dar la cara, por Paco Vega.

Unidos Podemos presenta en estos días una moción de censura para sacar al Partido Popular de las instituciones del Estado. El artículo 113 de la Constitución regula el mecanismo y los requisitos necesarios para su tramitación y consecuencias.


Es llamativo que un Partido Popular en franca minoría en la Cámara Baja siga manejándose como si tuviese mayoría absoluta, es decir, ante los numerosos casos de corrupción que salen a diario en los medios de comunicación muestran una actitud impasible y hasta cómplice, en la seguridad de saberse respaldados por una mayoría parlamentaria fuera de sus filas.


En este caso son el PSOE y CIUDADANOS los que dan esa mayoría parlamentaria debido a su debilidad ante una amenaza continua de adelanto electoral por parte del PP. El PSOE porque está “hecho unos zorros” después de su “golpe de estado interno” que acabó con su Secretario General Pedro Sánchez y que, para sorpresa de todos, sigue vacante siete meses después… A Ciudadanos también le coge con el paso cambiado porque, a pesar de lo que dicen, son el sostén del PP, quieren seguir siéndolo y se les nota mucho.




Podemos decir que, a pesar de los discursos grandilocuentes, tanto PSOE como Ciudadanos NO ESTÁN POR LA LABOR DE APOYAR UNA MOCIÓN DE CENSURA; los primeros porque no tienen ni siquiera un secretario general para presentar como candidato, con una Gestora que se ha prolongado más allá de lo aconsejable y lo decente -siete meses- (el motivo sólo lo saben ellos); y que ejerce unas funciones muy alejadas de lo que sería deseable y que dictan sus propios reglamentos (convocatoria de elecciones para la elección de un nueva Ejecutiva con su Secretario General); y los segundos porque esperan que el desgaste por corrupción que pueda seguir sufriendo el PP les pueda favorecer a la larga, algo inaudito si tenemos en cuenta ese sostén parlamentario en el que se han erigido desde que hicieron su aparición en el parlamento nacional. Dicen que censuran y condenan el comportamiento del PP y luego les respaldan en las votaciones, por acción o por abstención.


El PSOE tiene unas elecciones a Secretario General a la vista -que han demorado sinedie- que les complica el panorama. Unas elecciones que se han demorado, parece ser, a la espera de despejar el camino a la “lideresa” del sur, quien no tiene nada claro a pesar del apoyo descarado de la Gestora y de las “viejas glorias” del partido. Ciertamente a este partido no le conoce ni la madre que lo pario. Después del “NO es NO” y la posterior abstención “por el bien de España”, han sucedido tal cantidad de incomprensibles acontecimientos, para un partido que presume de demócrata y de progresista, que sorprende a propios y extraños. Y ahora esta extraña demora en la reelección de su Secretario General, mientras el PP hace de su capa un sayo de corrupción y manipulación política e informativa, marcan el paso de un recorrido alejado de las políticas de izquierda que ellos han dejado “por abandono” en manos de Unidos Podemos. Pero eso no es todo, porque además vemos como en las políticas importantes vota con el PP en comandita, tanto en el parlamento español como en el europeo. Ahí están los datos de las votaciones para su contraste. Ciertamente, aunque a ellos se les llena la boca de decir que actualmente gobierna Rajoy porque Unidos Podemos no apoyó a Pedro Sánchez en su Candidatura a la Presidencia del Gobierno, es evidente que quién no tuvo nunca intención de pactar con Unidos Podemos fue el PSOE, firmando aquel acuerdo con Ciudadanos (cuarta fuerza parlamentaria por número de escaños) y luego pedir a Podemos que se uniesen a lo pactado en un documento que, según Ciudadanos, contenía el 80% del programa del PP. Una invitación sin duda envenenada e imposible de aceptar si realmente lo que se quería era cambiar las políticas de derechas y no un simple cambio de cromos o caras. Es más, cuando Pedro Sánchez comenzó a repensarse el pacto con Unidos Podemos lo guillotinaron para mayor vergüenza del partido que se dice de izquierdas.


Ciudadanos sigue en su línea de “marca blanca” amagando y sin dar. Dicen que están contra la corrupción, pero hoy mismo vuelven a aupar otra vez al PP de Murcia al Gobierno de la Comunidad, como lo ha hecho con el PP de Madrid y en otros tantos sitios, todos ellos podridos hasta las trancas de corrupción. Sin embargo no pierden la oportunidad en atacar a Unidos Podemos de la Mano del PP en cada ocasión que se les presenta, cuando quien gobierna gracias a su apoyo es el PP. En Andalucía el PSOE con idénticos mimbres, también es respaldado por Ciudadanos.


Creo que el PSOE (al menos su longeva Gestora), ya no piensa en recuperar los votos de la izquierda; sus gestos, sus votos y sus políticas así delatan. No sé en qué momento piensan restañar sus heridas para recomponer el partido o si por el contrario prefieren dar por amortizada esta legislatura y la siguiente, mientras atacan por tierra, mar y aire a quien han convertido en su principal enemigo, Unidos Podemos. Probablemente piensan que los medios de comunicación y los grandes poderes financieros les darán el apoyo necesario para evitar que Unidos Podemos les robe la tostada (parece su única obsesión). Actualmente, parece ser, se encuentran cómodos en una segunda posición -que no oposición- que les permita, con el paso del tiempo, volver al ansiado bipartidismo. Consideran seguramente que Unidos Podemos de ahora va a desfallecer como Izquierda Unida de entonces, teniendo en cuenta las tradicionales exquisiteces de la izquierda -la de verdad- para mantener la unidad de criterio y de hacer frente común. Para ello cuentan con que los medios de comunicación amigos obren el deseado desgaste de Unidos Podemos. Mientras tanto Ciudadanos apunta maneras de mantenerse en una pactada y controlada órbita del PP para ir apañando los votos que puedan salirse de madre por la vía de la corrupción rampante del PP.


Ciertamente a Unidos Podemos no le queda otra alternativa seria que la Moción de Censura, aunque fracase. Cierto es que algunos errores del bulto se han cometido en su estrategia durante esta breve legislatura, pero es muy difícil disimular los fallos -algunos lógicos de la inmadurez política- con el foco mediático continuo sobre sus cabezas. Las coca-colas que bebió uno de sus miembros en cierta ocasión, después de manifestarse públicamente contra las políticas de aquella empresa y en favor de sus trabajadores, merecieron para algunos medios más páginas y críticas que toda la fosa corrupta del PP.


Pero el nivel de corrupción y tolerancia es de tal calibre que a día de hoy es la única “alternativa decente” para dejar constancia oficial de esta vergüenza nacional. Implicaciones y acciones manifiestamente mafiosas de altos cargos de los distintos ministerios que se han ido desgranando en los últimos tiempos gracias a un trabajo brillante de diversos funcionarios de los cuerpos policiales, de la carrera fiscal y de la judicatura que han sabido mantenerse dentro de la profesionalidad y la decencia debida, soportando presiones e injerencias intolerables de todo tipo, cuando vemos nombramientos, ceses, traslados y comportamientos más que sospechosos en estos cuerpos de la Administración del Estado. Mi admiración para los primeros y mi total repugnancia para los segundos. También a los pocos medios de comunicación que siguen sacando “la basura” a la calle para que pueda limpiarse aunque sea con la nariz tapada.


En respuesta a estos comportamientos detestables, en vez de las dimisiones y ceses que tocaría ver en cualquier país decente, hemos visto reiteradas declaraciones chulescas de altos responsables políticos con total falta de vergüenza y rigor, muy alejadas de lo que debe ser un Gobierno serio y democrático.


Efectivamente la moción no triunfará, pero obligará a todo el arco parlamentario a retratarse ante el comportamiento de un gobierno con una ética y estética en sus horas más bajas. Obligará a posicionarse claramente en contra de las truculentas maniobras de un Gobierno, que lejos de limpiar su casa de corrupción y colaborar con la justicia se dedica a poner palos en las ruedas de la misma; o por el contrario ponerse de perfil acusando a Unidos Podemos de lo inapropiado de la moción para sus intereses partidistas.


Para los que hasta ahora han dicho que el PP gobierna gracias a Podemos, por no apoyar en su momento la candidatura Pedro Sánchez (previamente pactada y firmada con ciudadanos), a ver que dicen después de esta moción de censura.


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