El Pleno de la vergüenza en Guía de Gran Canaria, por Paco Vega
En Guía de Gran Canaria seguimos sufriendo las consecuencias de una clase política incapaz. El último Pleno del año ha sido la enésima puesta en escena del “despilfarro institucionalizado”.
Desorden, descontrol y despilfarro, representado por “el pufo” número uno, como es el proyecto de Residencia Los Salesianos. Un negocio privado que se enmascara tras un fin social y para el que parece sobra el dinero público, aunque como suele suceder en todo pelotazo que se precie, las cifras bailan de dos en dos (los miles de millones). En octubre del pasado año ya se presupuestaba esta aberración en 10 millones de euros, mientras que en este mes de diciembre lo hacen en 8 millones de euros. Bailan las cifras con una ligereza que asusta porque también han aparecido recientemente dos millones de euros que el Cabildo está dispuesto a botar en esta locura. Un negocio privado en un edificio privado, con negocios urbanísticos y educativos asociados.
Lo del título del presente no es casual porque nadie en el Pleno de este Ayuntamiento parece atreverse a ser voz discordante en este asunto de despilfarro de dinero público. En privado se escuchan otras opiniones, pero nadie en público se atreve a discrepar.
Es un auténtico dispaprate que el Cabildo de Gran Canaria invierta una millonada de dinero público en este deteriorado edificio privado, mientras una residencia de titularidad pública, en el mismo municipio, permanece cerrada desde hace dos años. Pero es aún más grave que se haga sin un estudio arquitectónico serio sobre este edificio, muy antiguo y deteriorado, sin tener en consideración el nuevo uso, equipamiento y esfuerzos que va a soportar, durante al menos cincuenta años. Es un despropósito que parece que nadie ve pero que, de llevarse a cabo esta obra -que ya ha costado varios millones sin ni siquiera mover una piedra- terminará a buen seguro duplicando su presupuesto inicial. Este escándalo tendría que abrir telediarios a nivel nacional, pero TODOS bajan la testuz ante tamaño despropósito, mientras determinada prensa lava la cara a este dislate. No sabemos qué intereses se ocultan tras este pelotazo, pero haberlo haylo. Los millones bailan sin rubor habiendo tantas necesidades, mientras nuestra clase política local e insular asiente genuflexa.
Esta “Declaración Institucional”, de valor eminentemente simbólica, deja en evidencia a nuestra clase política local e insular, máxime cuando el contrato para esta obra, firmado entre el Cabildo y el Obispado, prescribió en septiembre pasado.
Es evidente que no hay nadie al timón, pero tampoco tripulación de recambio. El atraso es monumental, además de la falta de seriedad. Este Ayuntamiento está muy necesitado de una urgente modernización y relevo político.
Para más inri asumimos con naturalidad la anomalía de no tener habilitados nacionales en el Ayuntamiento: ni Interventor, ni Tesorero, ni Secretario. Que no nos pase nada… Vamos proa al marisco...
Dejo a continuación un enlace a mi blog para los que estén interesados en profundizar sobre el particular:
https://elrincondemaestropancho.blogspot.com/p/salvar-los-salesianos-o-botar-el-dinero.html

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