Me duele la garganta de decirlo y los dedos de escribirlo; si los Ayuntamientos de Guía y Gáldar hubiesen mostrado una oposición frontal desde el principio, este proyecto no habría salido adelante en el lugar proyectado. Veremos cómo se sustancia esto en los tribunales, pero habría que exigir responsabilidades, tanto a técnicos como a políticos por su negligencia o complicidad en el cumplimiento de sus obligaciones. No es posible que técnicos ni políticos, que han tenido la oportunidad de acceder al proyecto de la planta de biogás de La Atalaya desde el minuto uno, no hayan sido capaces de ver y valorar la peligrosidad y toxicidad en la instalación de esta planta a escasos 500 metros de la población, a escasos 100 metros del antiguo vertedero -hoy clausurado pero con gran cantidad de gases en su interior- en una zona especialmente ventosa, en la que el propio promotor tiene instalado y funcionando un aerogenerador de gran potencia (en la misma parcela en la que tiene previsto instalar la planta). Habría que exigir responsabilidades por culpa "in vigilando", para que episodios como este no vuelvan a repetirse en el futuro.
El Grupo FSM, acostumbrado siempre a hacer su voluntad, ha sobrepasado en esta ocasión todos las líneas rojas del respeto a la ciudadanía. Es evidente que las de la protección ambiental hace ya mucho que las sobrepasaron, por mucho que inviertan en Greenwashing (o "lavado de imagen verde").
Todas las administraciones tienen responsabilidad in vigilando, pero es sin duda el ayuntamiento respectivo, en este caso Guía y Gáldar, los que han estado en belén con los pastores, mientras consentían en silencio durante meses este atentado medioambiental y a la salud de sus vecinos.
Todos sabíamos la pretensión del promotor, con total desprecio a la población, de aumentar la capacidad energética de la planta, pero hemos sido los vecinos los que hemos tenido que echarnos este asunto a las espaldas en el mayor de los desamparos por parte de los Ayuntamientos. Así que hemos tenido que luchar contra ellos, en lugar de hacerlo a su lado y contra el promotor del atentado.
Ahora, por las presiones vecinales y la proximidad electoral parece que algunos empiezan a despertar del largo periplo de luchas y desvelos vecinales.
No, no jueguen con nosotros ni con nuestro futuro.
"STOP A LA PLANTA DE BIOGÁS EN LA ATALAYA"

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