jueves, 26 de febrero de 2026

Razones para la independencia de La Atalaya, por Paco Vega



 RAZONES PARA LA INDEPENDENCIA DE LA ATALAYA.

Los habitantes de este barrio no nos sentimos representados por este grupo de políticos, más preocupados de las fiestas y de quedar bien en las fotos que de los problemas de La Atalaya. Aquí se hace más patente que nunca la necesidad de "pensar en lo global y trabajar en lo local".


1. Deficiencia en la Prestación de Servicios.

El Ayuntamiento matriz no está cumpliendo con sus obligaciones en el barrio.

​-Distancia administrativa: Además de la desatención permanente, hay una reiterada falta de respuesta ante las quejas vecinales. El silencio administrativo es la norma predominante.

​-Abandono de infraestructuras: Sólo hay que comparar la inversión por habitante en el centro del municipio frente a la inversión en el barrio (alcantarillado, alumbrado, asfaltado, basuras y averías de todo tipo que quedan sin respuesta).

-Falta de servicios básicos: el barrio no cuenta con comisaría local, centro de salud o servicios de limpieza propios.

​2. Viabilidad Financiera

El barrio "genera" lo suficiente para mantenerse.

El IBI, las plusvalías y las tasas de basuras/vados generadas en el barrio cubren (y sobran) para pagar los futuros sueldos de concejales, funcionarios y mantenimiento. La Atalaya no avanza por "los frenos" impuestos desde la capital municipal.

El municipio matriz apenas es consciente del abandonos de los barrios, lo ve como algo natural. En otras localidades de la isla que se cuidan y miman los barrios, conscientes de que la distancia al centro administrativo ya es una desventaja si no se compensa con la atención precisa.

​3. Identidad Histórica y Social

​Sentimiento de pertenencia: la población no se siente representada por la administración actual. El sentimiento de abandono, además de evidente, es histórico, da igual quién ostente el bastón de mando. Es una enfermedad llamada "ombliguismo". 

​4. Singularidad Geográfica

​El actual barrio de La Atalaya tiene un gran potencial comercial, intencionadamente frenado por la propia administración local. El abandono de los servicios básicos es un sintoma evidente de ese freno.

Es un núcleo diferenciado: el empecinamiento en concentrar todo los servicios en la actual capital municipal marca las diferencias promovidas históricamente por el consistorio. La autovía se encarga de marcar la frontera del abandono.

5.- Y el último y sin duda el más importante: El apoyo más o menos descarado de TODOS los Grupos Políticos con representación municipal, a pesar del voto en contra en el famoso Pleno Extraordinario en vísperas de las fiestas de Guía, al proyecto de PLANTA DE BIOGÁS, que terminará de enterrar el barrio de La Atalaya si finalmente se construye. A nadie se le ocurre pensar que el Ayuntamiento de La Atalaya consentiría la instalación de una planta de biogás a 500 metros del pueblo. Esta puede ser "la puntilla" que necesitaba el barrio para abrir los ojos a la realidad.

Pd. Tampoco es menos grave el retraso en la apertura de la residencia de mayores (tres años), un centro público que costó ocho millones de euros, que ahora se deja deteriorar en el abandono para beneficiar a una futura residencia privada, a escasos mil metros (Los Salesianos), obra a la que han dado "sus bendiciones" TODOS los partidos del Consistorio. 

Argumentos sobran. El ninguneo hacia todo lo que tenga que ver con La Atalaya es vergonzante, a pesar del postureo político provocado por la proximidad electoral.

LA ATALAYA necesita gobernar su propio destino. 

NO MÁS MIGAJAS NI DESPRECIOS. 

"POR UN AYUNTAMIENTO PROPIO E INDEPENDIENTE"

domingo, 22 de febrero de 2026

La casa que somos

 


La casa que somos

¿Es un muro de extraños el destino final? Los expertos levantan la voz y nos dicen: "Como en el hogar, en ningún sitio". Porque las paredes de una casa no son solo ladrillos, son el mapa de una vida que se niega a borrarse.

Existe otro camino: el cuidado que llega a la puerta, que respeta la silla frente a la ventana y el aroma del café en la propia cocina. Sin cambios bruscos que nublen el juicio, sin perder la intimidad en pasillos blancos donde el deterioro precoz acecha tras el frío.

La clave es articular la ayuda, hacer del domicilio un refugio a medida. Que el mayor respire su propia independencia, rodeado de estímulos que tienen nombre y apellido, lejos de la gestión mecánica de quien, por mucho empeño que ponga, se ve mermado por la cifra y el horario.

Lo vimos en la pandemia: el silencio en las residencias privadas fue un grito que aún nos recorre.

Hay manos ahí fuera, una red de cuidados que hoy es invisible y no tiene papeles. Imaginemos la gestión pública, el cabildo, el ayuntamiento, formando a esas personas, dando dignidad al empleo y devolviendo la paz a nuestras familias.

Nadie dijo que el camino fuera llano, pero es el único que merece ser andado. Porque abordar este tema hoy no es solo cuidar a los padres de ahora... Es diseñar la cama donde nosotros mismos alguna vez cerraremos los ojos.

No permitamos que el futuro sea una fría habitación. Que el final sea, simplemente, el descanso en el lugar que siempre llamamos "mío".

(Verso libre sobre un texto de Paco Vega de 2020)

martes, 17 de febrero de 2026

La presión vecinal surte efecto sobre la planta de biogás, por Paco Vega

 


Me duele la garganta de decirlo y los dedos de escribirlo; si los Ayuntamientos de Guía y Gáldar hubiesen mostrado una oposición frontal desde el principio, este proyecto no habría salido adelante en el lugar proyectado. Veremos cómo se sustancia esto en los tribunales, pero habría que exigir responsabilidades, tanto a técnicos como a políticos por su negligencia o complicidad en el cumplimiento de sus obligaciones. No es posible que técnicos ni políticos, que han tenido la oportunidad de acceder al proyecto de la planta de biogás de La Atalaya desde el minuto uno, no hayan sido capaces de ver y valorar la peligrosidad y toxicidad en la instalación de esta planta a escasos 500 metros de la población, a escasos 100 metros del antiguo vertedero -hoy clausurado pero con gran cantidad de gases en su interior- en una zona especialmente ventosa, en la que el propio promotor tiene instalado y funcionando un aerogenerador de gran potencia (en la misma parcela en la que tiene previsto instalar la planta). Habría que exigir responsabilidades por culpa "in vigilando", para que episodios como este no vuelvan a repetirse en el futuro. 

El Grupo FSM, acostumbrado siempre a hacer su voluntad, ha sobrepasado en esta ocasión todos las líneas rojas del respeto a la ciudadanía. Es evidente que las de la protección ambiental hace ya mucho que las sobrepasaron, por mucho que inviertan en Greenwashing (o "lavado de imagen verde").

Todas las administraciones tienen responsabilidad in vigilando, pero es sin duda el ayuntamiento respectivo, en este caso Guía y Gáldar, los que han estado en belén con los pastores, mientras consentían en silencio durante meses este atentado medioambiental y a la salud de sus vecinos.

Todos sabíamos la pretensión del promotor, con total desprecio a la población, de aumentar la capacidad energética de la planta, pero hemos sido los vecinos los que hemos tenido que echarnos este asunto a las espaldas en el mayor de los desamparos por parte de los Ayuntamientos. Así que hemos tenido que luchar contra ellos, en lugar de hacerlo a su lado y contra el promotor del atentado.

Ahora, por las presiones vecinales y la proximidad electoral parece que algunos empiezan a despertar del largo periplo de luchas y desvelos vecinales.

No, no jueguen con nosotros ni con nuestro futuro.

"STOP A LA PLANTA DE BIOGÁS EN LA ATALAYA"

https://www.renovablesverdes.com/aumenta-la-tension-por-la-planta-de-biogas-en-la-atalaya-ante-la-falta-de-evaluacion-ambiental-conjunta/


viernes, 13 de febrero de 2026

A vueltas con el negocio de los Salesianos, por Paco Vega

 



A vueltas con el negocio de los Salesianos, por Paco Vega

Qué efectivo y diligente es el Ayuntamiento de Guía cuando quiere, o cuando las presiones externas son lo suficientemente fuertes. Llama la atención “el interés y las urgencias” para estas reuniones de trabajo con la Consejera del Cabildo y el equipo municipal de “máximo nivel” convocado que anuncian hoy en su web.

Informarle al Sr. Alcalde que, el centro sociosanitario de referencia en la Comarca Norte de Gran Canaria ya se construyó en La Atalaya hace tres años, aunque permanece cerrado por la incompetencia del propio Ayuntamiento de Guía y del Cabildo de Gran Canaria.

Habla el Alcalde de un compromiso adquirido por el Ayuntamiento ¿con quién...?

Se refiere también el Alcalde en su publicación a “una infraestructura de carácter insular, un equipamiento social de enorme relevancia para la Comarca Norte”, al referirse al proyecto de Los Salesianos, pero hay que recordarle al Sr. Alcalde que, esa infraestructura es privada y que habrá que devolverla a su titular pasado unos años, por lo que será un dinero público dilapidado sin lógica alguna, mientras la residencia pública de La Atalaya permanece cerrada. ¿Cuál es el interés del Ayuntamiento de Guía en invertir tanto dinero público en un edificio privado para un uso temporal? ¿Por qué permanece cerrada la residencia de La Atalaya mientras el Ayuntamiento de Guía se muestras tan solícito con el edificio del Obispado? ¿Por qué dice que es de enorme relevancia la inversión en el edificio de Los Salesianos, mientras la Residencia de La Atalaya parece no tenerla, a la vista de su abandono y el poco interés del Ayuntamiento y el Cabildo en ponerla en marcha?

Llama la atención “la alegría” con la que se dilapida el dinero público en torno a este “proyecto privado”. Es sorprendente también la implicación directa del Alcalde y tres de sus concejales, especialmente en los detalles económicos de este proyecto que ya ha superado los diez millones de euros, aunque posteriormente se hayan desdicho, por lo que aquí también el rigor brilla por su ausencia, a pesar de la entrega mostrada por este Alcalde, la misma que sorprendentemente mostró el anterior. Dicen ahora que quieren el dinero “a tocateja”, mariconadas las justas, no vaya a ser que haya “sorpresas” en las próximas elecciones municipales e insulares. Lo de plantear recoger este turbio asunto en un “convenio vinculante” QUE GARANTICE LA INVERSIÓN PÚBLICA, es para hacérselo mirar. Tengo la impresión que, tanto interés por amarrar esa indecente cantidad de dinero público, no parte del propio Ayuntamiento. Parece ser que, alguien está presionando la bolsa escrotal del Edil guiense para que este negocio se cierre y empiece a caminar lo antes posible, antes de que se abra la residencia de La Atalaya, antes también de la próxima convocatoria electoral, antes -seguramente- de que se evapore la oportunidad de amarrar los millones de dinero público que están en juego. Las prisas pueden estar motivadas por la futura mega-urbanización en torno al Mercado de Guía, promocionada por Dinosol y la propia Diócesis de Canarias https://elrincondemaestropancho.blogspot.com/2023/09/inversores-inmobiliarios-de-sotana-y.html.

Ya nos hubiese gustado a los vecinos sentir al menos la mitad de implicación municipal en otros asuntos de máximo interés para el futuro de la comarca.

Si doña Eusebia de Armas resucitara se volvía a morir, viendo como se manipula su obra y su patrimonio.


martes, 10 de febrero de 2026

El mapa del sinsentido en Santa María de Guía, por Paco Vega


El mapa del sinsentido en Santa María de Guía, por Paco Vega

En La Atalaya de Guía disponemos de un Centro Sociosanitario público que costó 8 millones de euros. Tres años después de su inauguración, el edificio sigue cerrado, cogiendo polvo y devaluándose. Pero lo más alarmante no es el retraso, sino la amenaza que se cierne sobre él: la aprobación de una planta de biogás a escasos 800 metros. ¿Cómo es posible que el mismo Cabildo de Gran Canaria y el Ayuntamiento de Santa María de Guía que construyen una residencia para nuestros mayores autoricen, en su entorno, una industria de tratamiento de residuos incompatible con el bienestar y la salud que requiere un centro de mayores? Es una contradicción técnica, administrativa y humana insalvable.

Para rematar este despropósito económico, el Cabildo tiene aprobada una inversión de 10 millones de euros, para reformar un edificio privado y viejo perteneciente al Obispado (Los Salesianos), que deberá ser devuelto a su propietario en el futuro.

La pregunta es obligada: ¿Por qué se bota el dinero público en rehabilitar patrimonio ajeno mientras se deja morir una infraestructura pública de 8 millones? ¿Por qué se autoriza una planta de biogás que, en la práctica, hará inviable la apertura del centro de La Atalaya por olores y riesgos ambientales?

El Ayuntamiento de Guía y el Cabildo de Gran Canaria parecen actuar sin coordinación, gestionando el dinero público como si no fuera de nadie. Los vecinos y, sobre todo, nuestros mayores, merecen una explicación coherente y una gestión que priorice el patrimonio público sobre los intereses privados.

Y aunque el acuerdo que firmó el Cabildo con el Obispado prescribió en septiembre pasado, el Ayuntamiento "por unanimidad" ha vuelto a respaldar recientemente, de manera incomprensible, el dislate económico y social.

Este Cabildo sigue como pollo sin cabeza -al igual que el Ayuntamiento de Guía- botando el dinero público en centros sociosanitarios que luego no puede poner en marcha por incompatibilidad con industrias altamente contaminantes aprobadas con posterioridad. Finalmente ha conseguido pararse provisionalmente la planta de biogás gracias a la presión vecinal, lo que ha obligado al Ayuntamiento a NO conceder la Licencia de Obras a tremendo despropósito. Asunto ahora judicializado por el promotor (el Grupo Félix Santiago Melián).

El caso de Santa María de Guía refleja varias contradicciones alarmantes:

1. El absurdo de la infraestructura vacía

Invertir 8 millones de euros en el Centro Sociosanitario de La Atalaya para mantenerlo cerrado durante tres años es un fallo de gestión pública grave. No solo es un desperdicio de dinero, sino un coste de oportunidad social: cada día que permanece cerrado es un día que las familias y personas dependientes de la zona no reciben la atención que necesitan.

2. Incompatibilidad de proyectos: El factor Biogás

-Si bien la planta de biogás podría ser una variable energética lejos de las poblaciones, ubicarla a escasos metros de un núcleo urbano y de un centro sociosanitario es una decisión técnica y administrativa socialmente cuestionable.

-Los olores, el tráfico de residuos y los posibles riesgos ambientales son difícilmente compatibles con un entorno que debe garantizar la salud y el descanso de personas vulnerables.

3. Dinero público para un edificio privado de un negocio privado en cesión temporal.

La comparación entre el centro de La Atalaya (público) y la inversión en el edificio del Obispado es el punto más crítico:

-Reformar con dinero público un edificio privado para luego devolverlo es una operación claramente rechazable por la falta de retorno patrimonial. Es botar el dinero público, hablando en plata.

-Resulta ilógico rehabilitar edificios viejos y privados que requieren reformas millonarias para un uso temporal, cuando ya existe una infraestructura pública y moderna cerrada (la de La Atalaya).

Este tipo de situaciones pueden resolverse a través de tres vías:

  1. Presión Ciudadana: Los movimientos vecinales y la plataforma contra la ubicación de la planta de biogás son los únicos que están forzando que estos temas entren en la agenda política. La mayoría de partidos guardan silencio, incluso los que pidieron el Pleno Extraordinario en el que se votó por unanimidad la No concesión de la Licencia de Obras al promotor.

  2. Fiscalización: Urge la intervención de órganos de control o la exigencia de explicaciones en el Pleno del Cabildo sobre la prescripción del acuerdo con el Obispado del proyecto de Los Salesianos.

  3. Transparencia: Es urgente que se aclare qué informe técnico justifica que una planta de biogás no afecte a una residencia sociosanitaria cercana.

Este es el mapa del sinsentido en Santa María de Guía, el ejemplo perfecto de por qué la política local necesita ojos ciudadanos críticos, que conecte los puntos que la administración parece querer ignorar.


 

lunes, 9 de febrero de 2026

La estupidez humana no tiene límites, por Paco Vega

 


La estupidez humana no tiene límites. Que se lo pregunten a los Argentinos, que ahora beben lágrimas de amargura con Milei

Que se lo pregunten a los estadounidenses de Trump, que ajusticia a inocentes a diario, por acción o por omisión. Un pueblo que acabará en una guerra civil, la tercera guerra mundial o las dos cosas...

De Italia no sabemos nada porque los medios lo tienen censurado desde que gobierna allí la extrema derecha de Giorgia Meloni. No en  vano los grandes medios españoles, de titularidad italiana, se tientan la ropa antes de abrir la boca en contra del gobierno italiano.

Pensamos ingenuamente que, después de Franco, Hitler o Musolini, habríamos aprendido algo, pero es evidente que nadie escarmienta en cabeza ajena, yo diría que ni siquiera en la propia. 

Los que hasta hace poco no votaban ni pensaban, refugiados casi siempre en el fútbol  u otros entretenimientos, ahora adoran a los que van a arruinarles la vida. Aplauden a los que están a  favor de la congelación salarial y el aplazamiento de la edad de jubilación. Abrazan a los que votan en contra de la subida de las pensiones. Vitorean a los que  están en contra del matrimonio gay y  odian a los homosexuales. Sonríen entusiastas la subida en las urnas de los que desprecian las leyes de dependencia porque dicen que son paguitas. 

Cuando está gente esté gobernando empezarán a caer lágrimas de arrepentidos, pero ya será tarde...

Los derechos adquiridos pueden perderse como se han perdido en Argentina, de la noche a la mañana. Ahora es demasiado tarde para lamentarse. 

Los que pierdan los derechos y hasta la vida se reirán luego de su propia estupidez o, como suele suceder, le echarán las culpas a otros...

Esto no es fútbol, es política y se paga con la vida...

Luego comeremos patria, banderas e insultos homófobos, mientras los charlatanes que se han forrado contando mentiras durante estos años se descojonarán en nuestra cara.

Esta gente gobierna para los ricos y solo para los ricos, pero para gobernar necesitan el voto de los pobres tontos y de eso se ocupan los charlatanes de medios y redes. 

En fin, lo dicho, la estupidez humana no tiene límites.

Verás lo que nos vamos a reír todos...


martes, 3 de febrero de 2026

2026 02 03 Cuando el fascismo se convierte en metástasis


Asusta comprobar la indiferencia con la que algunas personas sintonizan con determinados comportamientos fascistas, creyendo seguramente que no van a salir perjudicados del embate. Probablemente la misma indiferencia con la que se asumió los acontecimientos que desembocaron en el golpe fascista de 1936. Seguro que entonces, salvo sus instigadores, no pensaron que aquello llegase tan lejos ni que desembocara en una guerra de odios en la que poco importaban los muertos ni los abusos.

Dice la sabiduría popular que, “El hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra”, evidenciando así la incapacidad del ser humano para aprender de sus errores, a diferencia de otros animales, que suelen evitar el peligro una vez detectado. Cualquier “animal” hubiese tomado sus precauciones en el momento en que el dictador “pasó a mejor vida”, pero aconteció una falsa transición, y de aquellos polvos estos lodos...

Podría estarse gestando un nuevo golpe, no exactamente igual, pero golpe al fin y al cabo. Y que conste que no es alarmismo, pero la realidad es contundente. Se trataría de generar el caldo de cultivo perfecto para justificar las actuaciones anti democráticas posteriores. El problema está en la insaciable voracidad de los grandes poderes económicos que ya vienen financiando a la extrema derecha desde hace años, con la única finalidad de soliviantar a la población para condicionar los resultados electorales. Son precisamente estos poderes los que avivan el odio a través de los medios de comunicación y redes sociales, las cuales han inundado de cuentas falsas que atacan cada publicación en contra de los marcos preestablecidos. El ejército de bots propagadores del odio aumenta cada día de forma exponencial. La misma élite económica que financió el golpe del 36 vuelve ahora a alimentarlo. Mantener tantos calderos al fuego durante tanto tiempo sale muy caro, y nadie financia nada sin tener garantizado el retorno de intereses. A Dios rogando y con el mazo dando, que dice el refranero popular, porque ellos son muy de Dios (de boquilla), aunque siempre muestran el palo y el odio como su mejor arma. El patriotismo del que presumen es una gran falacia que aumenta convenientemente a golpe de billetera.

Nunca ha sido un debate entre izquierdas y derechas, es una simple cuestión de dinero y poder pero necesariamente impulsados por las arengas de miles de analfabetos políticos. Si para aumentar los ingresos de las grandes fortunas tienen que hacer saltar por los aires este ficticio tablero democrático lo harán sin dudar. Los fascismos mundiales están tirados al monte de la desvergüenza porque hay que alimentar a la voraz industria de la guerra y a las “empresas amigas” que especulan y reconstruyen los destrozos de la primera.

Durante los últimos años hemos visto que, por los excesos de unos y el abandono de otros, se han conformado movimientos que pretendían abrir ventanas, ventilar y aflojar grilletes, sin embargo determinados sectores y sus tentáculos mediáticos no están dispuestos a permitir otra legislatura de tímidas “bondades sociales”, por lo que han vuelto a afilar la palabra y las espadas del fascismo. Lo de mirar para otro lado nunca ha funcionado y ahora tampoco lo va a hacer.

En Canarias siempre han gobernado las derechas, la nacionalista y la de siempre, salvo un pequeño periodo; por lo que podemos afirmar que la Canarias actual es el resultado de esos gobiernos. La derecha nacionalista se ha convertido además en “la vaselina” para una entrada suave de la extrema derecha en las instituciones, por la puerta de atrás claro. Entre pactos y trapisondas especuladoras vemos que Canarias no avanza, volcados como están en hacer aún más ricos a los de siempre, ignorando las necesidades del pueblo y la saturación del territorio. Los canarios vivimos en un analfabetismo político desmoralizante, mientras que “los políticos medianeros” siguen allanando el camino a los grandes poderes económicos y a los caciques locales; siempre a costa del destrozo del del territorio y el despilfarro del dinero público. Debemos dejar de mirar a España y ocuparnos de Canarias. Resolver nuestros problemas es única y exclusivamente responsabilidad de los canarios. Ahora toca buscar cómo...

A Canarias ya sólo le falta que el cáncer del fascismo termine de enterrarla en la miseria.

Al fascismo hay que extirparlo antes de que se convierta en metástasis.