sábado, 30 de mayo de 2026

PARA HACÉRNOSLO MIRAR, por Paco Vega.

 


Lo más triste que he podido leer en estos días son los cuestionamientos de una mujer a la violación de otra. Las críticas o dudas sobre el "cómo" y el "por qué" de la víctima, en lugar del "qué", remarcan el machismo profundo asumido por una parte de nuestra sociedad, que cuestiona a la víctima en lugar del victimario... siempre que no sean ellas o las suyas, claro.

​Es una cuestión que toma especial relevancia cuando el agresor es un personaje famoso, situación en la que la víctima debe —además— asumir la agresión y "los tiempos" para no levantar las suspicacias de quienes, desde la falta de empatía, la señalarán siempre a ella en vez de al culpable.


viernes, 22 de mayo de 2026

Barrio a barrio, por Paco Vega

 



Barrio a Barrio.

Por Paco Vega.

Acudimos ojipláticos a una precampaña electoral insólita: precoz, desproporcionada y, sobre todo, llena de imposturas. Resulta llamativo ver a determinados partidos anunciar ahora visitas a los barrios a los que dieron la espalda durante años mientras gobernaban; barrios cuyos vecinos fueron ignorados, cuando no despreciados, desde la prepotencia y la altanería institucional.

Ahora dicen querer escuchar a la ciudadanía y conocer de cerca la realidad de los barrios, como si acabaran de aterrizar de otro planeta y no hubiesen gobernado durante décadas “manu militari”, con absoluto desdén hacia aquello que hoy pretenden reivindicar.

Hablan de necesidades vecinales, de participación y de proyectos de futuro; aseguran que ningún municipio puede construirse sin mirar a sus barrios. Sin embargo, cuando tuvieron responsabilidad de gobierno hicieron exactamente lo contrario.

El histórico ombliguismo político que todos practican, especialmente en este Norte grancanario, resulta tremendamente enfermizo. En pocas partes de Canarias se ha visto un abandono tan evidente de los barrios mientras las quejas vecinales eran recibidas con arrogancia, indiferencia y desdén.

Ahora intentan rellenar con discursos grandilocuentes lo que no supieron —o no quisieron— hacer cuando tuvieron poder. Descubren de repente que “los barrios tienen identidad, historia y sentimiento de pertenencia”; que merecen “respeto, cercanía y compromiso”; que “los vecinos deben formar parte de las decisiones que marquen el futuro”. Cuesta escuchar semejantes proclamas sin pensar en la enorme dosis de hipocresía que contienen.

Porque la realidad ha sido otra: servicios públicos deficientes, abandono cotidiano y precariedad permanente en muchos barrios. Eso sí, para recaudar impuestos nunca hubo diferencias ni olvidos.

Ahora prometen cercanía, escucha y compromiso. Dicen querer convertir las preocupaciones vecinales en propuestas útiles y realistas para que los ciudadanos vuelvan a sentirse tenidos en cuenta. ¿De verdad pretenden que olvidemos tan fácilmente?

Se creyeron intocables hasta que las urnas los devolvieron a la vulnerabilidad y, finalmente, a la oposición. Y ahora regresan con el viejo manual de promesas recicladas.

Incluso en asuntos especialmente graves para el futuro de todos, solo han actuado a base de la presión de los vecinos, nunca por iniciativa propia. Ninguno.

La triste realidad es que el refranero, a veces, termina cumpliéndose con una crudeza implacable: más vale malo conocido que bueno por conocer.

Aunque, sinceramente, dan ganas de mandarlos a todos a la gran puñeta.



lunes, 18 de mayo de 2026

Al andar se hace camino, y al volver la vista atrás queda una senda de la que sentirse orgullosos.

 


No sé en qué terminará todo esto, pero teniendo en cuenta los “monstruos” a los que nos enfrentábamos —el económico y el administrativo—, creo que TOD@S los que, de una u otra forma, participamos en esta lucha debemos sentirnos orgullosos del trabajo realizado.

Sabía que nos lo iban a poner difícil, pero nunca imaginé que tanto. Aun así, y con todo en contra, conseguimos en apenas unos meses darle la vuelta a gran parte del monstruo administrativo. Queda una parte que puede dar el hachazo en cualquier momento; veremos si se atreve con un año electoral a la vuelta de la esquina.
El monstruo económico sigue ahí, moviendo sus tentáculos en la oscuridad. Es un animal insaciable y de muy mal perder. Luego quedan los tribunales… No hay más preguntas, señoría.
La Atalaya y todos los barrios de Guía y Gáldar deben empoderarse, o “los monstruos” acabarán devorándonos. Algunos pondrán una sonrisa entre mordisco y mordisco, pero devorados al fin y al cabo. Que nadie se engañe: el poder real es el económico, no el político. Los políticos son simples marionetas, y en esta aventura que me ha tocado vivir lo he notado como nunca.
Pero sí… al andar se hace camino, y al volver la vista atrás queda una senda de la que sentirse orgullosos. 

lunes, 11 de mayo de 2026

Tres hechos inconexos que nos golpean, por Paco Vega

 


Tres hechos inconexos que nos golpean.

Por Paco Vega

La actualidad, a veces trágica, nos sitúa esta semana ante tres escenarios que, aunque geográficamente distantes y de distinta naturaleza, convergen en una misma necesidad: la reflexión profunda sobre la seguridad, la ética pública y el respeto institucional.

1. Tragedia en el mar: El alto precio del deber

Dos agentes de la Guardia Civil han fallecido este viernes, 8 de mayo, durante un operativo contra el narcotráfico a unas 80 millas náuticas de la costa de Huelva. La tragedia se produjo tras la colisión de dos embarcaciones del Servicio Marítimo mientras perseguían una narcolancha en alta mar.

En torno a las 11:00 horas, durante la intervención, ambas patrulleras colisionaron violentamente por causas que aún se investigan. El impacto segó las vidas del capitán Jerónimo Jiménez y del guardia civil Germán Pérez, ambos veteranos del Servicio Marítimo. Este suceso reabre la herida aún reciente de Barbate (febrero de 2024), donde Miguel Ángel Gómez y David Pérez perdieron la vida en circunstancias similares.

Ante esto, surgen preguntas inevitables: ¿cómo?, ¿por qué?, ¿para qué? Corresponde ahora a los equipos de investigación arrojar luz sobre lo ocurrido para aprender de los errores y evitar que la historia se repita. La seguridad debe ser siempre la máxima prioridad en este oficio tan peligroso como bello para quienes, como yo, amamos el mar.

2. Ética pública: El bastón de mando y la responsabilidad

En el ámbito político, el alcalde de Santa maría de Guía ha sido condenado a 40 días de trabajo comunitario y ocho meses sin permiso de conducir por un delito contra la seguridad vial. El regidor reconoció haber conducido triplicando la tasa de alcohol permitida tras un control en Playa del Inglés, donde alcanzó los 0,72 mg/l.

Aunque existen precedentes de dimisiones tras escándalos públicos —como el de Casimiro Curbelo en su etapa como senador—, el alcalde de Guía ya ha anunciado que no piensa renunciar a su cargo. Este hecho pone sobre la mesa el debate sobre la ejemplaridad que se le debe exigir a un representante público, especialmente cuando su conducta infringe las leyes que él mismo debe hacer cumplir.

3. Crisis sanitaria: El hantavirus llega a Canarias

Finalmente, el crucero de lujo MV Hondius ha fondeado frente al puerto de Granadilla, en Tenerife, tras un brote de hantavirus que ya se ha cobrado tres vidas. Bajo un estricto operativo coordinado por el Gobierno de España y la OMS, se ha iniciado la evacuación y repatriación de los pasajeros, con el traslado de los ciudadanos españoles al Hospital Gómez Ulla de Madrid para una cuarentena preventiva.

La gestión de esta crisis ha generado una notable tensión política entre el Gobierno central y el Ejecutivo canario. Si bien la solidaridad es una seña de identidad del pueblo canario, la seguridad sanitaria debe ser gestionada con transparencia y rigor, respetando la voz de los representantes canarios, en este o cualquier otro asunto referido a nuestros intereses como pueblo. Con demasiada frecuencia se ignoran las peculiaridades de Canarias y hasta la voz de los propios canarios, pero que tampoco nos tomen por tontos, que el respeto hay que exigirlo siempre, no sólo en “vísperas electorales”.

Estos tres hechos, aparentemente inconexos, nos dictan lecciones urgentes que no podemos ignorar: Priorizar la vida, la ética pública y el respeto al pueblo canario.



viernes, 1 de mayo de 2026

Teodoro Sosa y La Atalaya con los calderos al fuego, por Paco Vega.


 

Teodoro Sosa y La Atalaya con los calderos al fuego.

Por Paco Vega.

Aquí está todo interconectado, incluso la presencia de Teodoro Sosa en La Atalaya. Desde la Comisión de Fiestas San Pedro lo llaman “cariñosamente” @teososam (su usuario en redes sociales). El mismo que aseguraba que “en las cosas de Guía no podía meterse”, que tenía “muchos calderos al fuego”, cuando le pedimos —casi rogamos— en una reunión que se posicionara políticamente en contra de la planta de biogás.

Una planta que, de construirse, afectará también de forma inevitable al municipio de Gáldar. Sin embargo, el promotor es el Grupo Félix Santiago Melián, y parece que esos son los verdaderos “calderos” que le preocupan. Porque ahora sí se implica, y hasta el fondo, pero en fiestas y relojes eclesiales —aunque no sea su municipio—, confirmando una forma de actuar basada en decir a cada cual lo que quiere oír, salvo cuando entran en juego determinados intereses.

Cuando solicitamos su apoyo —como alcalde de Gáldar, como presidente de la Mancomunidad del Norte (cargo que ocupaba entonces) y como vicepresidente segundo del Cabildo—, nos dio la espalda con una contundencia difícil de olvidar. Respondió como si se tratara de una cuestión personal, ignorando que lo que estaba en juego era la salud y la calidad de vida de toda una comarca.

Ahora, sin embargo, el contexto ha cambiado. El próximo año es electoral, y su futuro político parece estar en juego. Una ambición que, a medio plazo, apunta más allá de Gran Canaria. Gáldar —y la propia isla— parecen habérsele quedado pequeñas.

Hoy busca el voto con urgencia, el que no consideró hace apenas un año, cuando los vecinos de La Atalaya acudieron preocupados a pedirle posicionamiento y valentía política. Ahora, cuando percibe que el apoyo en el norte empieza a tambalearse, intenta recuperarlo. Y en ese intento participan también quienes, por interés, ambición o afinidad, le respaldan.

Resulta llamativo que quienes antes apelaban a “evitar espacios de confrontación” utilicen ahora a un colectivo vecinal para impulsar a quien hace pocos meses nos dio la espalda. La estrategia es conocida: dividir para vencer. Y eso es lo que está ocurriendo en La Atalaya, mientras los distintos colectivos vecinales parecen desorientados ante la magnitud de lo que está en juego.

Y, como es habitual, lo hace de la mano de Pedro Rodríguez, compañero frecuente cuando se adentra en terrenos que considera hostiles. El mismo que lo acompañó en aquella reunión con la Plataforma Stop a la Planta de Biogás en el Ayuntamiento de Gáldar, cuando se escudó en la ya conocida excusa de los “calderos al fuego”.

Cuesta contenerse al ver a @teososam recorrer barrios de la capital grancanaria señalando carencias, mientras los barrios de Gáldar denuncian abandono entre fiestas, celebraciones y juegos florales. Hoy, sin embargo, toca decirlo claro: no lo queremos en el pueblo si no es para rechazar de forma firme la instalación de la planta de biogás. No bastan las palabras y los comunicados vacíos.

Utiliza su posición en el Cabildo como trampolín político, pero no para defender los intereses de la comarca noroeste de Gran Canaria en un momento crucial.

En una situación tan delicada para el futuro de La Atalaya y de toda la comarca, lo mínimo exigible sería pensar en el bienestar del territorio que los vio nacer, en lugar de priorizar aspiraciones personales.

Si alguien pretende “unir lazos” entre la ciudadanía debería hacerlo desde el compromiso ético, no desde el oportunismo político.

*La fotografía corresponde a la publicada por la propia Comisión de Fiestas en su página de facebook https://www.facebook.com/share/p/18TEpXo3Ez/